De entre 6 a 8 meses es el tiempo estimado por el Área de Medio Ambiente para la puesta en funcionamiento de la nueva tecnología que permitirá a la planta de reciclado de Almería generar electricidad a través de los materiales que pasen por sus instalaciones.
En la actualidad los técnicos del Área se encuentran ultimando el 'Proyecto de mejora Integral al complejo ambiental de reciclado, valoración y eliminación de los residuos de Almería», que además incluye la automatización de los sistemas con los que trabaja la planta de reciclado.
Con la iniciativa se prevé un aprovechamiento máximo de los residuos que se general en la ciudad, con un modelo ya instalado y en estudio para su implantación en la capital. De hecho, el responsable de Medio Ambiente, Esteban Rodríguez, ya visitó a comienzos del pasado mes de diciembre la planta que Cespa tiene, con dichas características, en Murcia.
No tendría la misma envergadura, según destaca el edil, ya que en Murcia se ofrece servicio a una zona más amplia, «y en la capital serían los residuos de la ciudad los que se tratarían», aunque el proceso y el resultado serían los mismos; autoabastecerse y revertir energía en la red eléctrica.
La inclusión del proceso en la planta municipal supondría así no sólo el ahorro de la energía de consumo de la planta, lo que supondría aproximadamente el 20 por ciento de la energía resultante, sino también la venta de cerca del 80 por ciento de la energía generada a la red eléctrica, y, en consecuencia, su cobro en función de la energía generada a las compañías distribuidoras, en beneficio de las arcas municipales, al igual que realizan otras empresas privadas en plantas solares o eólicas. Ello además, supone el ahorro de toneladas de petroleo y ahorro medio ambiental.
Automatización
El proyecto también incluye la automatización del servicio en cuanto al vertederos, tratamientos y clasificación de los residuos sólidos, selección de envases, reciclado, además de la planta de compostaje, como principal fuente generadora de la energía eléctrica. La iniciativa, por otra parte, supone un nuevo avance en el desarrollo sostenible al convertir el problema de los residuos en una ayuda contra la desertificación, muy acuciado en zonas como Almería o Murcia, donde ya se ha instalado.
No obstante, según explica el concejal delegado del Área, Esteban Rodríguez, el proyecto, tras su conclusión, ha de esperar un periodo de entre uno y dos meses para la obtención de los informes técnicos, jurídicos y económicos que avalen su puesta en funcionamiento antes de ser entregado a la empresa concesionaria de la limpieza, Urbaser, encargada de ponerlo en práctica.